Mujeres en la historia medieval y moderna

Reina de ajedrez simbolizando las mujeres en la historia medieval y moderna

Repasamos las más destacadas mujeres en la Historia Medieval y Moderna de Europa y España para visibilizar cómo ocuparon puestos de poder. Este artículo forma parte de un conjunto mayor de artículos planeados con motivo del Día de la Mujer Trabajadora, el 8 de marzo. Como cada año, en este blog trato de exponer las reivindicaciones de este día y en esta ocasión voy a hacerlo dedicando todo el mes a hablar sobre mujeres, esas pocas que han tenido repercusión en la posteridad, mientras que la mayoría de sus coetáneas cayeron en el olvido.

Esta serie de artículos hablará sobre mujeres en la historia Medieval y Moderna; en el arte; mujeres escritoras clásicas y mujeres en la Historia Contemporánea.

Si estos artículos salen bien, quizá amplíe para hablar de las mujeres en la ciencia y de la más destacas de la Edad Antigua. Si te gustarían estos artículos no dudes en decírmelo en los comentarios.

Mujeres en la Historia Medieval y Moderna: la Edad Media

Leonor de Aquitania

Leonor de Aquitania (1122-1204) mantuvo un gran poder en la Francia medieval ya que unió durante su reinado los territorios de Francia e Inglaterra. Lo consiguió a través de dos matrimonios.

Primero se casó en 1137 con Luis VII de Francia, con quien tuvo dos hijas. Leonor de Aquitania insistió en acompañar a su esposo a la Segunda Cruzada. En su estancia en Antioquí, matuvo una estrecha relación con su tío, lo que le valió ciertos rumores de adulterio. El distanciamiento de la pareja se trató de arreglar en Vaticano, pero al final tramitaron la nulidad del matrimonio. Eso sí, Leonor puso como condición que se respetara la propiedad de sus territorios.

Posteriormente, en 1152, contrajo matrimonio con Enrique Plantagenet, duque de Anjou y Normandía. Enrique Plantagenet se coronó como Enrique II de Inglaterra y por su matrimonio, los territorios de Aquitania pasaron a ser de dominio inglés. A este nuevo reino se le llamó imperio angevino, el cual aumentó las hostilidades entre las dos coronas europeas que desembocaron en la posterior Guerra de los Cien Años.

Fruto de estas segundas nupcias, Leonor de Aquitania parió ocho hijos, cinco de ellos, hombres. Leonor estableció su corte en Poitiers donde el refinamiento de su cultura. Enrique II fue infiel a Leonor. Leonor taró de envenenar a la amante y aumentaron las tensiones hasta el punto de que la reina promueve el levantamiento de sus hijos contra su marido. Enrique II la encerró en un en la ciudad de Salisbury, de donde fue rescatada tras la muerte del rey (1179) por su hijo y heredero Ricardo I, corazón de León.

Leonor actuó como Regente para el trono inglés en dos ocasiones, durante las ausencias de Ricardo I en periodos de guerra.

Juana de Arco y la fe católica

El persona de Juana de Arco siempre me ha fascinado. No fue reina, ni hija de reyes, y sin embargo, tuvo un gran poder debido a su fe. Es una de las mujeres en la Historia Medieval y Moderna más populares. La Doncella de Orleans tuvo una vida corta, pues nació en 1412 y murió en 1430 en Francia.

Su papel en la Guerra de los Cien Años fue extraordinario, al ser inaudita la actuación de una mujer en el campo de batalla. Estaba convencida de que era enviada de Dios para velar por el trono francés, en peligro por las demandas inglesas. Logró convencer al rey Carlos VII, desesperado, de liberar las tropas en la batalla de Orleans. Juana logró la victoria para el bando francés en 1429 y con ello, se celebró la coronación simbólica del rey en la Catedral gótica de Reims. Luchó otras dos batallas antes de ser capturada por el duque de Borgoña y ser entregada a un tribunal eclesiástico. Tras varios meses de proceso judicial, la acusaron de brujería y la condenaron a la hoguera.

Contradictoriamente, la misma Iglesia que la condenó, la beatificó y canonizó en el siglo XX y se convirtió en el símbolo de la unidad del país galo.

Isabel la Católica: unión territorial, expansión y exploración.

Ya se conoce el dicho: «Tanto monta, monta tanto, Isabel como Fernando». Esta conocida cita viene a decir, ni más ni menos, la igualdad de poder entre ambos miembros de este matrimonio. La unión de Isabel de Castilla con Fernando de Aragón fue una simbiosis política. Sobre las características principales del reinado de los Reyes Católicos ya hablé en este artículo que te recomiendo si quieres ampliar el tema, pero voy a centrarme en la figura de la reina Isabel, la Católica.

En 1474, con la muerte sin descendientes de su hermano Enrique IV, Isabel y su sobrina, Juana la Beltraneja, casada con el rey de Portugal inician la guerra castellana. En 1479 esta se dará por zanjada con la victoria de Isabel y el encierro en un convento de la otra sucesora. Ese mismo año su esposo conseguía el trono de Aragón. En 1494, el papa Alejandro VI les concede el título de Reyes Católicos, debido a su defensa (armada) de la fe católica, como por ejemplo al recuperar el Reino de Granada del poder musulmán.

Su celo religioso le llevó a impulsar una reforma religiosa junto al cardenal Cisneros. Sin duda, el hecho más relevante en la política exterior de Isabel, la Católica fue su apoyo a la expedición de Cristóbal Colón que culminaría con el descubrimiento de América. Su muerte en 1504 dejó el trono en manos de otra mujer, conocida como Juana La Loca y madre de Carlos I de España que dará inicio a la dinastía de los Austrias.

Mujeres en la Historia Medieval y Moderna: la Edad Moderna

Ana Bolena y la reforma anglicana

El personaje de Ana Bolena ha sido injustamente tergiversado por la memoria histórica. Se le acusa de usar sus armas de mujer para conseguir su propósito y nublar así la visión de Enrique VIII. No obstante, en su defensa diré: ¿Qué otras armas podía usar si no eran las armas de mujer? ¿Tenía que haber usado armas de hombre?

Ana Bolena mantuvo una relación con el rey Enrique VIII de Inglaterra que rompió el matrimonio de este con Catalina de Aragón (hija de Isabel la Católica). Ana Bolena fue una mujer con gran cultura. Estaba en contacto con las ideas protestantes que habían empezado a extender por Europa y tenía la intención de implantarlas en Inglaterra. Convenció a Enrique de la conveniencia de este cambio religioso consiguiendo que demandara la nulidad de su matrimonio con Catalina de Aragón. Esto tuvo dos consecuencias mayores:

  • El enfrentamiento con Carlos I de España, pariente de su esposa.
  • La ruptura con el Papado, por negarse a concederle una bula papal respecto al divorcio.

Aunque Ana Bolena consiguió casarse con el rey y ser reina, así como implantar su fe, el caprichoso monarca se encandiló de otra de las damas de cámara. Otros dicen que fue el hecho de que tuvieran como descendencia una hija, Isabel, y no un varón lo que provocó el hartazgo de Enrique VIII. Para deshacerse de Ana la acusó de adulterio y la mandó decapitar.

Isabel I de Inglaterra

Isabel I fue la hija de Ana Bolena, pero esta nunca la vio alcanzar el poder. Murieron muchas esposas del rey, el propio Enrique VIII y su único descendiente varón en 1553, Eduardo VI, para que Isabel I alcanzara el trono. Al morir este, nombraron regente a su madre, Jane Grey. No obstante, su hermana, María I, descendiente de Catalina de Aragón y defensora del catolicismo se hizo con el poder hasta 1558. El año siguiente Isabel I fue coronada y convirtió a Inglaterra en una potencia europea, a nivel cultural ( es la época del teatro de Shakespeare) y económico.

Por supuesto, fiel a su madre, devolvió el país a la fe protestante. Su apoyo a la piratería de Drake le valió la enemistad con Felipe II y la guerra con España en la que los ingleses derrotaron a la Armada Invencible en la famosa batalla de Trafalgar.

Catalina II de Rusia

Una de las personalidades más relevantes del siglo XVIII fue Catalina II, también conocida como Catalina La Grande. Cuando era solo una princesa de origen alemán, se casó con el zar Pedro III quien demostró que no le interesaban los asuntos de gobierno tanto como la caza. Por ello, Catalina dio un golpe de Estado y se hizo con el poder en 1762. Bajo su reinado, se dio una gran expansión territorial rusa que convirtió a Rusia n la potencia hegemónica del Este de Europa. Su educación en la corte francesa, la había acercado a las ideas de la Ilustración, por lo que trató de implementar ciertas medidas del despotismo ilustrado. Con el estallido de la Revolución Francesa, se negó a proseguir con las reformas conducentes a una monarquía parlamentaria.

Catalina, La Grande, interesada como estaba en la cultura atrajo a las mejores mentes europeas (sobre todo, alemanes) en diversos campos científicos y tecnológicos que modernizaron considerablemente la Rusia agrícola y rural que se había encontrado al llegar al país.

Conclusión

Me encantaría que este repaso por las mujeres en la Historia Medieval y Moderna halla conseguido saciar tu curiosidad. Como ves, algunas mujeres consiguieron grandes logros en la política y marcaron el destino de algunas naciones.

¿Las conocías? ¿Cuál de estos personajes te interesa más? ¿Hay alguna mujer relevante de esta época de la que te gustaría que hubiera hablado?

Déjame tu opinión, dudas y sugerencias en los comentarios. También puedes seguirme en redes sociales. Estas son mis cuentas en  InstagramPinterest y Twitter. ¡Y ahora también en Twitch! Si además, eres lector empedernido, puedes seguirme en GoodReads. Finalmente, suscríbete para tener contenido exclusivo y recibe un regalo de bienvenida. 

Gracias por leerme.

Comentarios

Aún no hay comentarios. ¿Por qué no comienzas el debate?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.