Feminismo Liberal y Feminismo Radical: tercera ola del feminismo

Feminismo Liberal y Feminismo Radical con mujer sosteniendo cartel feminista

Este es mi tercer artículo sobre la historia del Feminismo. En él quiero hablar de la tercera ola del feminismo. En esta tercera oleada del movimiento se produce una división entre el Feminismo Liberal y el Feminismo Radical. Hoy hablaré sobre las características de estos dos movimientos y de las principales protagonistas.

Si quieres visitar los artículos anteriores, te dejo aquí el enlace para los orígenes del feminismo y las sufragistas.

Contexto de la tercera ola del Feminismo

En el anterior artículo mencioné que entre la Primera Guerra Mundial y la Segunda Guerra Mundial se había producido una desmovilización del movimiento feminista. Esto se debe a que las mujeres habían conseguido ciertas mejoras como el derecho al voto y el acceso a las universidades. Al estar muchos hombre en el frente de guerra, también muchas lograron un trabajo fuera de los ámbitos habituales.

El feminismo en la posguerra: Simone de Beauvoir

Tras la Segunda Guerra Mundial surge la figura de Simone de Beauvoir, quien publica la obra El segundo sexo (1949). En este libro habla del androcentrismo. Es decir, que el hombre es la medida de todo, la norma. En cambio, la mujer es considerada «lo otro».

Uno de los ejemplos que más me vienen a la mente es el tema de los infartos. ¿Cuál es el síntoma típico para reconocerlo? El dolor en el brazo izquierdo. Pues bien: este no es un síntoma significativo en el caso de las mujeres, por lo que su diagnóstico es más complicado.

Pero no me desvío del tema. Seguimos hablando de Simone de Beauvoir y «El segundo sexo» como uno de los hitos en este camino de la aparición del Feminismo Libera y Feminismo Radical. Simone de Beauvoir, filósofa solapada por la fama de su marido, el también filósofo, Jean-Paul Sartre, explicó que el concepto de mujer era una construcción social. Así lo expresa en su célebre cita: «No se nace mujer, se llega a serlo». Con ella se refería a que la sociedad tenía un modelo de mujer, que volcaba en nosotras desde niñas y nosotras, inconscientemente nos convertíamos en aquello que se esperaba de las mujeres.

Cita sobre la mujer de Simone de Beauvoir

La vuelta a casa de las mujeres: El feminismo en los años sesenta

Las mujeres tras la paz del conflicto mundial dejan en gran medida sus trabajos para regresar al hogar. El desarrollo industrial de la época está en un punto álgido, en el cual empiezan a abundar los electrodomésticos: lavadoras, aspiradoras, batidoras. Los anuncios de televisión, que, por supuesto, enfocan estos productos al público femenino, muestran a mujeres sonrientes con estos progresos.

Anuncios machistas de los años sesenta

Sin embargo, la realidad era bien diferente. A pesar de todas estas «comodidades» las mujeres mostraban un aumento de casos de depresión, ansiedad e, incluso, alcoholismo y suicidio. ¿por qué? Aquí es donde entra nuestra siguiente protagonista.

Betty Friedan y la National Organization for Women

La socióloga Betty Friedan fue una de las primeras en apuntar esta situación. En su obra La Mística de la feminidad (1963) habla de «el problema que no tiene nombre». Esta misteriosa condición no era otra más que la enorme insatisfacción que producía a las mujeres priorizar el cuidados de otros a su propia vida. Tres años después fue co-fundadora de la National Organization for Women, una asociación que aún en la actualidad lucha por conseguir mejoras de las mujeres en el ámbito personal.

Esta asociación luchó por el derecho al aborto, los derechos de las lesbianas y la igualdad económica y de derechos de las mujeres. Con Betty Friedan encontramos una figura clave del Feminismo Liberal.

Feminismo Liberal y Feminismo Radical

Una vez visto como se desarrolla la lucha por los derechos de las mujeres, es hora de comprender la diferencia entre el Feminismo Liberal y el Feminismo Radical.

Feminismo Liberal

El Feminismo Liberal es aquel que se basa en las ideas liberales (en sentido político-económico). Es decir, la corriente iniciada en el siglo XIX por Adam Smith, padre del Liberalismo. El Feminismo Liberal, explica el problema de las mujeres como una desigualdad. Buscando un paralelismo en la Historia, sería como si las mujeres fueran la burguesía y los hombres, la nobleza.

Por tanto, el Feminismo Liberal cree que con cambios para incluir a la mujer en la vida pública (cargos políticos y en esferas de poder) y la igualdad laboral, el problema se resuelve.

No es así para el Feminismo Radical.

Feminismo Radical

El Feminismo Radical piensa que la desigualdad social de las mujeres, se debe a la opresión de la clase dominante: el patriarcado. Por tanto, el objetivo del Feminismo Radical es eliminar la supremacía de la clase dominante: los hombres. Este tipo de lenguaje se acerca más a la ideología marxista, históricamente hablando, en mi opinión.

El nombre suele llevar a equívocos, ya que la palabra «radical» parece indicar un exceso o incluso, violencia en el movimiento. Sin embargo, «radical» viene de raíz, ya que el Feminismo Radical quiere eliminar la desigualdad de raíz, en su origen, no poniendo medidas para paliar sus consecuencias.

El Feminismo Radical contra el patriarcado

El movimiento del feminismo Radical surge a finales de los años sesenta, también influido por la obra de Betty Friedan, mencionada más arriba. No obstante, las mujeres que durante esa década se habían involucrados en las protestas de los fuertes movimientos sociales (racismo, protestas por la Guerra de Vietnam, etc.), se dieron cuenta de que su opinión no estaba siendo tenida suficientemente en cuenta. Dos obras les impulsaron y dieron contexto teórico.

  • Política sexual, de Kate Millet.
  • La dialéctica del sexo, de Shulamith Firestone

Estos autoras, acuñaron términos del movimiento como patriarcado, género y casta sexual. También participaron activamente en las protestas, por lo que sus ideas surgían de la reunión con otras mujeres. Ellas y otras formaron el Movimiento de Liberación de la Mujer para trabajar de forma independiente de los hombres y luchar por sus objetivos.

Conclusión

Tras la escisión del movimiento feminista en estas dos ramas: Feminismo Liberal y Feminismo Radical, vendrán muchas más. Así es cómo en el siglo XX hablaremos de Feminismo, en plural, abarcando diversos enfoques. Esa será la cuarta ola del Feminismo, de la que hablaré el próximo mes, coincidiendo con el Día de la Mujer.

Espero que este artículo te haya resultado interesante y que la cadena de artículos que estoy publicando sobre el Feminismo sirva para visibilizar y conocer mejor (más allá de los titulares) lo que realmente pretende este movimiento.

¿Te interesa este tema? ¿Te gustaría que escribiera más sobre el movimiento feminista? ¿Te interesa conocer la vida y obras de mujeres de la Historia? Propón tú tus favoritas, aunque ya tengo algunas en mente. Si te interesa en cambio, saber cómo podemos ayudar, educando a nuestras personitas en la igualdad, puedes leer este artículo.

2 comentarios

  1. No sé por qué, pero cuando leía las partes de la entrada dedicadas a los años 60, no he podido evitar acordarme de la serie de Madmen. No diría que es una serie feminista, pero sí una buena representación de esa época. Y al ver esos anuncios machistas que mencionas, no he podido evitar pensar en Betty, la esposa del protagonista, ya que al principio de la serie es la personificación de ese ideal de mujer del que hablas.
    Un saludo,

    • La verdad es que yo también pensé en la serie mientras escribía el artículo. ¿Puede ser que de alguna manera lo haya transmitido indirectamente, o simplemente estamos conectados? Bromas aparte, la serie en un fiel reflejo de la época histórica en la que se desarrolla y por ello, es fácil percibir muchos de los temas de los que trata este artículo. Un saludo.

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