Análisis literario de Mujercitas, de Louisa May Alcott

Análisis de literario de Mujercitas, de Louisa May Alcott. Imagen de la portada de la segunda parte con Amy y Laurie.

Siempre he adorado la historia de Mujercitas. Había visto infinidad de veces la película de 1994, protagonizada por Winona Ryder y Susan Sarandon. Vi también el clásico protagonizado por Katherine Hepburn y no dudé en ir al cine para disfrutar la versión cinematográfica de Mujercitas de 2019. Todas ellas me han gustado, así que a inicios del 2020 me propuse como reto leer el libro de Mujercitas, en su versión original en inglés (Little Women). Gracias a ello, ahora puedo ofrecerte un análisis literario de Mujercitas de Louisa May Alcott. De hecho, en este análisis vamos a incluir tanto Mujercitas como Aquellas Mujercitas, la segunda parte, ya que lo considero todo un conjunto.

Para realizar este análisis literario haré una breve introducción de la autora y el contexto. También hablaré de la estructura y la trama y finalmente expondré cuál es el tema y los valores que podemos apreciar en este obra de la literatura clásica universal. Para no hacer el artículo demasiado largo, publiqué otro artículo con un análisis exhaustivo de los personajes

NOTA: A lo largo de toda la reseña hay «spoilers», dado que el libro es un clásico y las películas también son muy conocidas, por lo que no lo considero un problema para el lector/a que seguramente ya conocerá la historia.

Louisa May Alcott: autora de Mujercitas

En primer lugar vamos a conocer algunos datos básicos sobre la autora. Es importante, ya que gran parte de la novela está basada en su propia vida, siendo el personaje de Jo, un alter ego de la autora en la ficción. Louisa May Alcott (1932-1888) fue escritora de novelas, relatos breves y poemas.

Escribió Mujercitas en 1868 a petición de su editor, y  al año siguiente publicó Aquellas Mujercitas, la segunda parte del libro. En la actualidad, muchas ediciones lo venden como un solo libro y por ello, como he dicho más arriba, aquí voy a analizar ambos volúmenes. Dada la popularidad de las obras, la autora escribió también Hombrecitos y Los muchachos de Jo, como secuelas de la obra.

Lousia May Alcott autora de Mujercitas y Aquellas mujercitas.

La autora se crió en el Noreste de lo que actualmente es EE.UU., en la región de Massachussets. Era la segunda de cuatro hermanas, como el personaje de Jo. En su juventud trabajó de costurera, institutriz, empleada del hogar y también como escritora. Estos trabajos serán los que también desempeñan las protagonistas de Mujercitas. Su familia estuvo vinculada a causas humanitarias de diferente índole como la ayuda de los inmigrantes irlandeses o la lucha por los derechos de las mujeres y el sufragio femenino. De hecho, Louisa May Alcott fue la primera mujer en registrarse para el voto en Concord, Massachusetts. La muerte de su hermana pequeña y el matrimonio de su hermana mayor marcaron un antes y después en su vida, de la misma forma que lo harán en el personaje de Jo.

A continuación, comienza el análisis literario de la obra, propiamente dicha.

Análisis literario de Mujercitas: contexto histórico y literario.

Creo que es fundamental conocer las circunstancias que rodean a la escritura de un libro para poder conocerlo mejor. Es también importante a la hora de juzgar los valores que presenta y la modernidad o el conservadurismo de los mismos como veremos más adelante. Por eso, el contexto será el siguiente punto del análisis literario de Mujercitas.

Empecemos en primer lugar por algunos datos clave del contexto histórico. La Guerra de Secesión (1861-1865) aparece como telón de fondo en la historia. Este conflicto bélico enfrentó a los estados esclavistas del sur con los del norte, partidarios de la igualdad. La obra se desarrolla en el norte del país, con el padre de familia en el frente de guerra.

En cuanto al contexto literario de la obra Mujercitas, se encuadra dentro de la literatura americana del siglo XIX. En esta época se sucedieron movimientos literarios como el simbolismo, el realismo, el naturalismo, el trascendentalismo y la literatura de frontera. Obras como Moby Dick y Las aventuras de Huckelberry Finn pertenecen a este contexto.

La estructura y la trama de Mujercitas

No podemos hacer un análisis literario de Mujercitas sin hablar sobre la estructura y la trama de la novela. La obra consta en realidad de dos libros. La parte primera tiene un arco argumental cerrado en sí mismo que sirve como historia independiente. Sin embargo, los lectores se encariñaron de estos personajes tanto que quisieron saber qué sucedía con ellos a continuación.

Primera parte de Mujercitas

Las historia comienza con las cuatro hermanas y su madre dispuestas a pasar la primera navidad con la separación de su padre, que se encuentra en el frente de guerra. Las niñas expresan las cosas que les encantarían comprar si su situación económica fuera mejor, pero finalmente deciden comprar regalos para su madre, que trabaja duro ayudando a familias más pobres. Las chicas se divierten escribiendo, leyendo e interpretando pequeñas obras de teatro para ellas y otras niñas del vecindario.

Mujercitas, de Louisa May Alcott

Pronto dejarán al vecino Laurie, que vive solo con su abuelo, entrar en su pequeño club y formar lazos de amistad con todas ellas. En una de sus múltiples tardes juntos, Laurie se une a las muchachas y hablan de los que sería sus “castillos en el aire” es decir, los objetivos que tienen para sus propias vidas cuando sean adultos. Este pasaje nos permite conocer mejor a los personajes. 

Se acerca navidad y reciben noticias de que su padre necesita cuidados. El señor Brooke se ofrece a acompañar a la señora March a cuidar de su esposo. Allí les confiesa que está enamorado de Meg. Una terrible enfermedad de Beth hace a la madre regresar a casa. Poco después, el padre se reunirá también con el resto de la familia a tiempo para celebrar juntos la navidad. La hermana mayor, Meg, se compromete en matrimonio con el Señor Brooke y acuerdan esperar tres años para la boda. Así termina esta primera parte.

La segunda parte de Mujercitas, o Aquellas Mujercitas

Los años han pasado y la vida de las hermanas ha cambiado. Meg vive en su hogar con su esposo, el señor Brooke, lidiando con su pobreza y con las dificultades de conciliar su vida como esposa con las atenciones que requieren sus pequeños retoños. Amy es elegida por su tía para viajar con ella a Europa, donde podrá aprender sobre arte y perfeccionarse como dama. Jo, al principio se queda junto a Beth, pero poco después marcha a Nueva York para convertirse en una escritora, y de paso, alejarse de Laurie quien empieza a demostrar un interés romántico por su amiga. La pobre Beth se queda en casa, con su salud deteriorándose día a día.

Jo March encuentra el amor (spoilers)

Hacia el último tercio del libro, Jo conocerá al profesor alemán que despertará su interés romántico, y Laurie viajará a Europa para olvidarla y se reencontrará con una Amy sorprendente. Esta parte, en mi opinión, suele quedar bastante apresurada en las películas y nunca entendí por qué terminaban juntos. En el libro esta trama está mucho más desarrollada y es más comprensible. De hecho, el personaje de Amy tiene un arco evolutivo muy interesante del que hablaré cuando trate al personaje. Es ella quien hace espabilar a Laurie para que deje de holgazanear y decida convertirse en un hombre de bien. 

Al final de la historia, Jo se casa con Friedrich Bhaer y heredará la mansión de su tía March donde montará una escuela para chicos. También será madre de dos niños, Robert (por el abuelo) y Teddy (por Laurie). Así, Jo en su madurez declara que es feliz de vivir finalmente rodeada de muchachos. A su vez, Amy y Laurie serán padres de una pequeña Beth, también de delicada salud. Todos ellos se reunirán con la familia de Meg y los señores March para la recogida de manzanas en la escuela de Jo y declaran que sus vidas han cambiado desde que imaginaron sus “castillos en el aire” pero que son más felices que nunca. 

Tema y valores de Mujercitas

A continuación, en este análisis literario de Mujercitas vamos a ver el tema y los valores de la obra.  Mujercitas fue concebida para ser una guía de buen comportamiento para las jóvenes americanas de la época. Sin embargo, la audacia de la autora le permitió mostrar mujeres con comportamientos que en la época se podrían considerar peligrosos, convertidas en modelos ejemplares gracias a su arrepentimiento. No obstante, las protagonistas de esta historia son mujeres con objetivos propios, lo cual ya es un avance para la época de la que hablamos. Encontramos bastantes valores interesantes en este libro.

El feminismo en Mujercitas

Hay mucho debate sobre si Mujercitas se puede considerar un libro feminista o no. Yo diría que es un libro avanzado para su época, pues habla de las desventajas de las mujeres y de cómo usar las herramientas que tienen a su disposición para ser libres. Sin embargo, la religiosidad que es un tema trasversal en toda la obra, hace que continuamente queden bajo la mirada del marido.

No obstante, las muchachas tratan de tomar ventaja en la sociedad a pesar de su situación. Desde joven, Jo trata de no depender económicamente de los demás, primero vendiendo su melena, que dicen que era el único atributo de belleza que tenía, y luego a través de su pluma. Hay quienes ven en este acto no solo un gesto de buena voluntad para conseguir dinero para su familia, sino la excusa perfecta para que Jo se deshaga de su atributo femenino más visible. Es curiosa la masculinidad de Jo, que queda reflejada incluso en la ambigüedad de su nombre. Dicha ambigüedad queda reflejada como un espejo en el nombre de otro personaje. Laurie, el vecino, tiene un diminutivo por el cual podría ser confundido con una mujer. 

El matriarcado de la familia March

Por otro lado, la casa de Mujercitas es un matriarcado. La señora March es el corazón de la familia. Durante casi toda la primera parte, el marido está ausente en la guerra y cuando regresa es motivo de júbilo en la familia, pero nada cambia. La madre sigue siendo el referente para todas las hermanas. En la segunda parte, “Aquellas Mujercitas” el padre sigue en un discreto segundo plano. De hecho, las hijas heredan el modelo de la madre y en las tres familias que forman, los Brooke, los Baher y los Laurence, está claro que son ellas quienes toman las decisiones más relevantes. Siempre eso sí, con el visto bueno de sus esposos como mandan los cánones de la religión en la época.

La riqueza y la pobreza en Mujercitas

A lo largo de la obra, vemos la importancia del nivel económico de los personajes como miembros de la sociedad. También se aprecia la diferencia de los prejuicios sociales entre la sociedad americana y la sociedad europea.

En esta frase vemos la filosofía que la madre trata de inculcar en sus hijas:

“El dinero es cosa útil y preciosa y también noble cuando se emplea bien, pero no quiero que lo consideren como el primero o único premio a ganar. Preferiría verlas esposas de hombres pobres si fueran felices, amadas y contentas que reinas en sus propios tronos sin propia estimación ni paz.”

Las tentaciones de riqueza asaltan desde el principio a Meg y Amy, pero ambas terminan aceptando la importancia de otros valores por encima del dinero, como la familia y el amor. Son numerosas las ocasiones en las que estas hermanas sufren por no tener vestidos, lazos, zapatos, sombreros y otros complementos adecuados para sus eventos sociales. También en numerosas ocasiones afirman que desean casarse con alguien adinerado para formar una familia con una casa para gobernar. Amy así lo explica a un sorprendido Laurie, que le reprocha que no parece ser hija de la señora March. Finalmente, Amy entiende que el dinero no es lo más importante y rechaza a un candidato más adinerado para casarse con Laurie.

Sin embargo, no son las únicas, ya que incluso Jo es tentada por el dinero fácil. Cuando está en Nueva York vende historias de baja calidad y poca moral porque le proporcionan dinero. Aunque emplea este dinero para bien, pues lo manda a su hermana Beth para que pueda ir a la playa y mejorar su salud, Jo se siente profundamente avergonzada frente al profesor Baher y decide no publicar más ese tipo de contenidos.

Conclusión

Espero que este análisis literario de Mujercitas te haya parecido interesante. He tratado de hacerlo tan completo como era posible sin aburrir al lector. No obstante, seguro que hay algún punto que me he dejado sin tratar y que te gustaría añadir en los comentarios. Prometo que la segunda parte de este artículo con un análisis profundo de los personajes está en camino y complementa perfectamente este.

¿Te gusta leer clásicos? ¿Cuál es tu libro favorito de la literatura clásica universal? ¿Te gustaría que hiciera un análisis literario de algún libro en concreto? Déjame tus ideas, dudas y sugerencias en los comentarios. Estoy encantada de responderte.

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Gracias por leerme.

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