Visitar Budapest en diciembre: mi viaje de cinco días

Visitar Budapest en diciembre te permite conocer el Parlamento de Budapest.

Visitar Budapest en diciembre no es para todo el mundo. A pesar del frío conseguí verlo todo en cinco días. Te hablo de la ciudad del Danubio, y sus monumentos., así como todo lo que descubrí en mi viaje.

Visitar Budapest en diciembre: mi viaje

Frío, mucho frío. Hasta aquí estaba claro. Una continúa manta blanca nos sirvió de techo durante toda nuestra estancia. La nieve fue inevitable. ¡Es lo que tiene visitar Budapest en diciembre!

Sin embargo, no es esto lo más interesante de esta ciudad, ni mucho menos. Lo primero que llama la atención a los profanos en el tema es que ésta es el resultado de la unión de dos antiguas ciudades separadas por el río Danubio: Buda y Pest. De hecho, me cuesta creer que la unión de cualesquiera otras dos ciudades pudiera sonar y parecer tan harmoniosa como esta. Entre una y otra parte de la actual ciudad, está el puente de las Cadenas, fantástico para ver de noche y para disfrutar al máximo del río Danubio.

Monumentos para visitar Budapest

El Parlamento de Budapest: arquitectura e historia

Son muchos los puntos de interés turístico que ofrece entre iglesias, sinagogas, más de 60 museos, plazas espectaculares, varios teatros y óperas, edificios emblemáticos e, incluso, el metro (que se jacta de ser el más antiguo de toda Europa). No obstante, hay uno que destaca sobre todos los demás por su belleza y envergadura: el Parlamento.

El Parlamento de Budapest es un edificio con tres partes: una central y dos alas simétricas. Esa configuración se debe a que en los tiempos de su construcción, el parlamento se componía por dos cámaras, una baja y otra alta, y cada una de ellas estaba ubicada en un ala. Actualmente, se ha modificado la estructura política de Hungría, por lo que sólo se da uso político a una de ellas, mientras que la otra queda relegada a la celebración de congresos, seminarios y conferencias varias.

Este edificio tiene un estilo Neogótico al exterior, y aúna elementos eclécticos en el interior, sobre todo, de inspiración gótica y barroca. Es en el interior donde conserva el mayor tesoro de Hungría: la Corona. Hungría es ahora una república, pero rememora con orgullo su pasado regio, ya que fue esta su época de mayor esplendor. Para conocer mejor la historia de Hungría, podéis enlazar con esta página.

El barrio de Buda en Budapest

En el lado de Buda, elevado sobre una colina, destacan ciertos monumentos: el Bastión de los Pescadores (estupendo mirador), la Iglesia de Matías ( que no es de San Matías, sino de la Virgen de la Asunción, fiesta nacional de Hungría, pero se llama así por el rey Matías Corvino), el laberinto del Castillo (cuevas subterráneas con pinturas rupestres prehistóricas y algunas intervenciones medievales). Las famosas termas de los Hoteles Gellert, también se encuentran aquí.

El barrio de Pest en Budapest

El lado de Pest está dominado por el perfil del Parlamento sobre el río Danubio, pero también incluye elementos como la Ópera (edificio representante del fulgor decimonónico) Hay dos museos que valen la pena al visitar Budapest.

El Museo del Holocausto cuenta con modernos medios audiovisuales y un buen discurso museográfico. a mí me emocionó por la historia del pueblo judío durante la Segunda Guerra Mundial.

El Museo Nacional de Hungría hace un interesantísimo recorrido por la historia material y documental del país. Es por tanto, una especie de Museo Arqueológico.

También recomiendo un paseo por la imponente Plaza de los Héroes. La plaza de los Héroes se encuentra a este lado del río, Pest, muy cercana a los baños termales de Szechenyi. En los baños podrás disfrutar en pleno invierno de un baño de burbujas a 40º en el exterior. Los dos minutos que tardas desde el vestuario a la piscina son duros, pero valen la pena.

Conclusión

Hay muchos más sitios de los que disfrutar en Budapest, pero yo no me perdería estos en caso de ir. Por supuesto, no te olvides de pasear por sus calles, usar sus eficaces transportes públicos, degustar su goulash y otros platos típicos, además de tratar con sus gentes para tener un viaje completo.

¿Te gustaría visitar Budapest? ¿Lo harías en invierno o preferirías un clima más amable?

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Gracias por leerme.

12 comentarios

  1. Así que era Budapest donde pasasteis el fin de año…Tiene muuuyyy buena pinta, lo añadiré a mi lista de destinos por descubrir…

  2. trapatroles

    Buen reportaje de Budapest
    Saludos

  3. basterrak

    Realmente genial el viaje.

    Olvidaste que la cruz de la corona se dobló por «un accidente» que sufrió cuando la robaron los Austríacos, jeje.

    Una destino genial (al igual que sus gentes y el gulash,..mmm)

  4. Ya me estaba quejando yo de que no veia fotos del viaje… que bien que os lo montais de viaje todos los años..
    juer… la piscina esa tiene una pintaaaaaaaa

  5. Seguro que teneis fotos mas interesantes…. pero si, mejor guardatelas!!! jajaja

    Me alegro de que lo pasarais bien.

    La verdad es que lo de la union de las dos ciudades siempre me ha llamado la atencion. Le dirán los unos a los otros algo como: «de Buda tenias de que ser…» o bien: «solo se le podia ocurrir a uno de Pest…» jeje

    Saludos!

  6. Juan: esas fotos nunca verán la luz…Y lo de Buda y Pest debe de ser como lo de Elche y Alicante. Por cierto, qué mal lo pasarías el domingo, je,je,…

    😉

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