¿Cómo estructurar tu novela en ocho partes?

Cómo estructurar tu novela en ocho partes

Estructurar una novela puede ser un auténtico quebradero de cabeza. En el momento en el que el borrador empieza a crecer, si no tienes una orientación de en qué punto de la historia te encuentras, es fácil que pierdas el rumbo. Por eso, muchos escritores noveles no terminan su primer borrador. Y por eso, hoy te quiero enseñar cómo estructurar tu novela en cuatro actos.

Estructura en tres actos y estructura en cuatro actos

«Pero, Mavi, ¿cómo se estructura en cuatro actos? Creía que eran tres», me dirás. Pues sí, son tres y son cuatro, ambas respuestas son correctas.

Estructura en tres actos

Es por todos sabido que cualquier historia, sea novela, relato o cuento, se divide en tres partes: planteamiento, nudo y desenlace. En el planteamiento se presenta a los personajes, la ambientación y el tono. Es también en el planteamiento donde dejamos claras las motivaciones y objetivos de los protagonistas y se inicia la acción. Durante el desarrollo dicha acción se pondrá en movimiento, aparecen algunos obstáculos, se conoce nueva información, aparecen algunos personajes más y se toman decisiones erróneas. Con todo ello, va creciendo el conflicto. De esta manera, cuando el protagonista ha crecido en sus fortalezas y se ha desprendido de sus miedos u otros lastres que arrastrara, está por fin en condiciones de resolver el conflicto, con un momento de máxima tensión (el clímax) que dará inicio al desenlace.

Esta estructura en tres actos me parece indicada para escribir cuentos, relatos o historias breves, pero se queda algo corta cuando nos embarcamos en la escritura de una novela. Para escribir una novela yo prefiero hablar de la estructura en cuatro actos.

La estructura en cuatro actos

En primer lugar, diré que la estructura es cuatro actos, también presenta planteamiento, nudo y desenlace. De ellos ya hemos hablado someramente más arriba. Si en la estructura de tres actos, cada uno de ellos abarca aproximadamente un tercio, en la estructura de cuatro actos, cada uno abarca aproximadamente un cuarto. O sea, un 25% de la historia se contará en cada uno de los actos. Esta estructura, solo difiere de la anterior en los porcentajes, porque lo que hace es considerar que el desarrollo, o nudo como también es conocido, consiste en dos partes de la obra. de esta forma, la estructura de cuatro actos quedaría así:

  • ACTO 1: presentación (0-25%)
  • ACTO 2: nudo (26-50%)
  • ACTO 3: nudo (51-75%)
  • ACTO 4: desenlace (76-100%)
cómo estructurar tu novela en ocho partes- esquema de estructura en cuatro actos de Mavi Pastor

Conocer esta división en cuatro actos es crucial para entender cómo estructurar tu novela en ocho partes.

Cómo estructurar tu novela en ocho partes

Como he dicho más arriba, el método de estructurar tu novela en ocho partes es el que me ha ayudado de forma definitiva a terminar mis novelas. Antes de nada, quiero aclarar que no soy escritora de mapa. Sin embargo, uso la estructura a medida que avanzo en mi escritura para saber en qué punto estoy y cuánto me queda para llegar al final de la historia.

Este tipo de estructura consiste en dividir la novela en ocho puntos de giro en la trama. A continuación, vamos a ver cada uno de ellos.

Puntos del giro en el Acto I

Gancho (5%) es el inicio de la novela. En este punto conocemos al protagonista en sus circunstancias habituales, pero se abre una pregunta (la cuestión dramática) que nos sirve como aliciente para continuar la historia. Es ese detalle que nos hace querer saber más de la historia, desear descubrir qué sucederá a continuación.

Incidente detonador (15%) es un suceso que cambia el mundo cotidiano del protagonista. Este evento empuja la historia en una nueva dirección, ya que se convierte en un punto de no retorno. Es decir, haga lo que haga, nada volverá a ser igual. Por tanto, el protagonista debe tomar un camino.

Puntos del giro en el Acto II


Primer punto de giro (35%) se produce al comienzo del segundo acto cuando se da un cambio importante. En ocasiones, coincide con la presentación del antagonista, la introducción de nueva información o la primera batalla. En esta escena se plantea la cuestión real sobre la que va nuestra historia.

El medio punto (50%) o midpoint en inglés, coincide con la mitad de la historia. En este momento, todo cambia. Lo vemos muy claro en las historias que parece que el objetivo va a ser uno, pero cuando llega la mitad del libro, las circunstancias se transforman de tal forma, que va de otra cosa. Por ejemplo, en un mundo de fantasía pueden tener la misión de recuperar un tesoro del rey, pero cuando por fin lo consiguen y lo entregan, el rey los captura para alguna maldad.

El medio punto obliga al protagonista que pasa de tener un rol reactivo (reaccionando a los eventos que le suceden) a un rol proactivo (tomando acciones resolutivas para resolver o empeorar la situación). Diríamos que pasa de ser víctima a ser un luchador /a. Y ahí es cuando empieza a gustarnos más.

Puntos de giro en el Acto III

El segundo punto de giro (65%) llega para aportar un nuevo cambio en la historia. Puede ser una segunda batalla, la muerte de un personaje importante o la pelea entre dos personajes enamorados. Sube la tensión, aumentan los problemas y todo se complica. De hecho, no hay victoria.

Con este segundo punto de giro del tercer acto se da paso a la escena que los guionistas de cine han llamado «la triste noche del alba», que es cuando se pierden todas las esperanzas de que el protagonista consiga su objetivo, parece que no va a haber solución. Es el momento de desmoralización general.

Clímax (75%) es el punto más álgido de la tensión dramática. Aquí, en el clímax, está todo en juego. El protagonista se enfrenta al obstáculo final que le dará la última pista, habilidad o fortaleza para cumplir con su objetivo.

Puntos de giro en el Acto IV

Desenlace (80%) se resuelven todos los hilos argumentales de forma positiva o negativa (dramas). Aquí lo difícil es mantener la coherencia, que no sea demasiado rápido ni que se alargue eternamente si ya está todo resuelto.

Epílogo (90%) vemos como el protagonista se establece en una nueva realidad, con sus objetivos cumplidos o no, pero habiendo completado su arco evolutivo. No siempre aparece resaltado como un capítulo con esa nomenclatura, pero es necesario abrir esa ventana a la nueva normalidad del protagonista, de cómo ha evolucionado su mundo, su visión, sus circunstancias y la de quienes le rodean.

Conclusión

Espero que este artículo sobre cómo estructurar tu novela en ocho partes te haya resultado interesante. Si es así, no dejes de decírmelo en los comentarios, me encanta responderte. También agradezco que me sugieras de qué otros temas similares te gustaría que hablara: ¿el arco evolutivo de los personajes? ¿la cuestión dramática? ¡No tienes más que decírmelo!

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NOTA: Este artículo ha sido escrito con inteligencia humana. 

Gracias por leerme.

Fotos: Mavi Pastor (infografía) y Pexels (cabecera).

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